jueves, 15 de enero de 2009

EL FUTURO ECHA CHISPAS

Ford, GM y Chrysler apuestan claramente por la propulsión eléctrica frente a los biocombustibles y la pila de hidrógeno

Se podría decir que el futuro del automóvil va a pasar por el coche eléctrico. Sobre todo, tras ver como General Motors, Ford y Chrysler han basado sus novedades de Detroit en vehículos de este tipo, pendientes aún de que llegue una batería más ligera y compacta y con mayor capacidad de almacenamiento.
Sin embargo, cuando hace un año GM ya había hecho su apuesta por un coche eléctrico con sistema de recarga a bordo. Todavía se contemplaban otras alternativas y se hablaba de biocombustibles y de hidrógeno.
“Hay que reducir la dependencia del petróleo. Y ésta puede ser la forma más rápida. Seguimos trabajando en la pila de combustible, que supondría la utilización del hidrógeno, y los biocombustibles siguen siendo una alternativa, aunque ahora que el precio del petróleo ha bajado, son caros. Además, los gobiernos de algunos estados están dispuestos a apoyar el coche eléctrico”, dijo Rick Wagoner.
De todas formas, los fabricantes antes que resolver otro problema: la rentabilidad inicial de este tipo de coches que, rodeados de numerosas dudas respecto a su funcionalidad, deben ser económicos para atraer a los usuarios. GM lo sabe: a mediados de los 90 se vio obligada a eliminar el EV1, un modelo eléctrico que nadie quería comprar.
Wagoner admitió que inicialmente pueden no ser rentables pero manifestó su esperanza de poder dar la vuelta a la situación debido a que los precios de las baterías de ion-litio deben bajar rápidamente.

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